Este es el blog del Capítulo de Medios y Semiología de la Vida Cotidiana de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA) fundado en el año 2000 y oficializado en la asamblea de Capítulos del Congreso Argentino de Psiquiatria de 2002 en Mar del Plata.
domingo, 26 de marzo de 2017
Acto Dia de la Mamoria en La Cumbre
Es fuerte conocer la Historia. La Mazorca existió, la Triple A existió, el genocidio existió. Nadie dijo que no debían ser juzgados y condenados quienes cometieron crímenes. Es importante que los chicos aprendan eso. El Estado juzga, condena, pero no puede matar como un criminal cualquiera. No hace daño saber que se defenderá que nuca más ocurra eso. Que la democracia nos protegerá de eso.
Los niños aprendieron que eso no volverá a ocurrir. Y eso hace bien, no mal.
Las redes de los medios sociales se incendiaron contra este acto escolar, que por cierto impresiona. Pero no por impresionar deja de poner en acto una realidad muy dolorosa que a muchos les cuesta ver y aceptar. Nadie dijo que "los jóvenes idealistas" no cometieron errores sancionables. Nadie dijo que en las fuerzas armadas no hubo víctimas inocentes también: jóvenes ensuciados con órdenes indebidas, escasa formación jurídica para oponerse y escasa posibilidad fáctica. De lo que se trata es de no negar un Estado que en esa época se transformó en terrorista.No es una politización del tema. Son hechos que lamentablemente no se pueden sacar del calendario de la Historia.
Pueden doler, pueden teñir nuestras emociones de diversos colores. Pero la reconciliación entre los argentinos será posible cuando las emociones dejen lugar a un pensamiento racional y crítico.
Aún hay muchísimas familias sufriendo los efectos directos de nuestra trágica historia. Trabajemos para un respeto por todas las víctimas de esa época. Trabajemos por una ética del cuidado de todos.
No nos intoxiquemos con lecturas desde el odio.
Viñeta: Enseñemos a ser responsables y no aceptar trabajos de trolls sin saber que se esta diciendo: alguien por twitter pidió encarecidamente escrachar "Al docente Alfredo Benitz". Alfredo Benitez es el nombre de la escuela...
viernes, 24 de marzo de 2017
miércoles, 22 de marzo de 2017
Maestros 6 de Marzo Educación Pública

Aún hoy el conflicto continúa. Se "cae" en la educación pública dice el Presidente.
sábado, 25 de febrero de 2017
domingo, 5 de febrero de 2017
lunes, 16 de enero de 2017
Lo que hizo un tenor en Chicago
domingo, 15 de enero de 2017
La pobreza y los niños en USA - Cesar Chelala
Si algo hemos aprendido de esta última elección presidencial en los Estados Unidos es que la pobreza sigue siendo una palabra ignorada en el panorama político del país. Aunque los políticos evitan usar la palabra, como un hombre desnudo evita una serpiente venenosa, la pobreza es una parte integral del paisaje social y político de Estados Unidos, y no desaparecerá simplemente ignorándola.
La pobreza es un concepto multifacético que incluye elementos sociales, económicos, sanitarios y políticos. Una definición práctica de pobreza es que es un estado de privación en el cual la gente carece de la cantidad usual o aceptable de dinero o posesiones materiales para vivir con dignidad. En 2015, utilizando este concepto, 43,1 millones de estadounidenses (13,5% de la población) vivían en la pobreza.
Aunque los niños representan el 23,1 por ciento de la población total, ellos constituyen el 33,3 por ciento de la población pobre. Un informe de UNICEF de 2013 indica que los Estados Unidos tenían la segunda tasa más alta de pobreza relativa de niños entre los países industrializados.
La seguridad alimentaria existe cuando en un hogar sus miembros tienen acceso en todo momento a suficiente comida para una vida activa y saludable. En 2013 los niveles de pobreza infantil en los Estados Unidos eran tal altos, que 16,7 millones de niños vivían en hogares con inseguridad alimentaria, incapaces de recibir los nutrientes necesarios para una vida sana.
Un estudio de 2016 del Instituto Urbano, una organización de investigación de Washington D.C. que analiza cómo las comunidades se verán afectadas por las reformas políticas, afirma que los adolescentes de comunidades de bajos ingresos son forzados frecuentemente a unirse a pandillas, vender drogas o intercambiar favores sexuales porque no tienes medios para comprar comida.
La falta de vivienda agrava los problemas asociados con la falta de alimentos. Según un informe del 2014 del Centro Nacional de Familias Sin Hogar, el número de niños sin hogar en los Estados Unidos había alcanzado niveles récord, con 2,5 millones de niños -uno de cada 30- sin hogar.
Según cálculos recientes del censo, la mitad de la población de los Estados Unidos se puede calificar como pobre o de bajos ingresos, mientras que uno en cinco jóvenes adultos vive en situación de pobreza. Según el Manual Routledge de Pobreza en los Estados Unidos, formas nuevas y extremas de pobreza han aparecido en los Estados Unidos como resultado de las políticas neoliberales de ajuste estructural y globalización.
En junio de 2016, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió a los Estados Unidos que debía disminuir sus altas tasas de pobreza elevando el salario mínimo y ofreciendo licencia de maternidad remunerada a las mujeres para alentarlas a ingresar a trabajar.
La pobreza obstaculiza el acceso de los niños a una educación de calidad, y condiciona su calidad de vida futura y sus posibilidades de empleo. Debido a que el sistema de educación de los Estados Unidos es financiado por las comunidades locales, la calidad de la educación es con frecuencia un reflejo de la afluencia de la comunidad. Una educación más pobre tiende a perpetuar la desigualdad.
Además, las mujeres en situación de pobreza quedan embarazadas a edades más tempranas y, con menos recursos para cuidar a su niño, y frecuentemente abandonan sus estudios.
El nuevo gabinete de asesores económicos seleccionado por Donald Trump –el más rico en la historia del país- permite augurar que los problemas de pobreza no se solucionarán rápidamente. Desde tiempos immemoriales, los ricos han obtenido sus riquezas no por ayudar a los pobres sino por saber cómo explotarlos más eficientemente.
Aun cuando la pobreza existe en la mayoría de los países a nivel global, su existencia en el país más poderoso del mundo es imperdonable. El escritor francés Sébastien-Roch Nicolas, también conocido como Chamfort (1741-1794), escribió: “La sociedad está formada por dos grandes clases: las que tienen más comidas que apetito, y las que tienen más apetito que comida”. Estados Unidos corre el riesgo de cumplir mayormente esta aseveración.
sábado, 24 de diciembre de 2016
miércoles, 21 de diciembre de 2016
El niño de las hormigas
El niño de las hormigas
POR CESAR CHELALA · EN DICIEMBRE 19, 2016
“La historia es una pesadilla de la que quiero despertar” escribió el célebre escritor irlandés James Joyce. Recuerdo su frase cada vez que traigo a mi mente los tremendos abusos de los derechos humanos en épocas recientes: Entre ellos las guerras que devastan Irak y Afganistán, la guerra contra Yemen por parte de Arabia Saudita, uno de los regímenes más brutales del mundo árabe, la destrucción de Siria con miles de civiles inocentes muertos, hasta la desatada en Libia, por mencionar solo unos pocos casos.
En esos momentos de desánimo, me gusta visitar uno de los muchos barrios en las afueras de Manhattan, donde el cambio de ambiente hace maravillas en mi estado de ánimo. Uno de mis lugares favoritos es la playa llamada Brighton Beach, una comunidad en Coney Island, en Brooklyn, a la que acudo asiduamente en subterráneo. Especialmente en verano voy a este paseo marítimo donde, sentado frente al mar, siento mis energías renacer con la brisa salada proveniente del mar.
Cuando el tiempo está destemplado, tengo por costumbre visitar uno de los tantos negocios étnicos que abundan allí y me deleito observando la variedad colorida de sus infinitas artesanías hasta que mi apetito me impulsa hacia algunos de los coquetos y revisitados restaurantes para disfrutar de una comida diferente de la que habitualmente comparto con Silvia Inés en casa.
Además, esta zona tiene la particularidad de estar poblada en gran parte por inmigrantes judíos que llegaron desde la ex Unión Soviética a partir de la década de 1970 y cuya afluencia continúa hasta hoy en día. Hace años, el área fue apodada “la pequeña Odessa”, debido a que muchos de sus residentes eran oriundos de esa ciudad ucraniana que el poeta Aleksandr Pushkin definió como “la más europea de las ciudades rusas”. A propósito, recuerdo la agradable sorpresa que se llevó un amigo -a quien invité a cenar a uno de los restaurantes de Brighton- cuando cayó en la cuenta de que la mayoría de los parroquianos que nos acompañaban, provenían justamente de Odessa, la ciudad natal de sus padres.
Más recientemente, nuevas oleadas de inmigrantes se han unido a los rusos -vietnamitas, armenios, turcos, mexicanos y paquistaníes- lo que lo convirtió en un barrio aún más cosmopolita. Es hacia esa playa adónde suelo converger cuando las lecturas de las noticias son desalentadoras y me abruman. Entonces, abordo el subterráneo y después de casi una hora llego a otro mundo.
La última vez que lo hice, hace unos pocos días, mientras estaba sentado frente al mar en la playa de Brighton, con poca gente alrededor por lo relativamente frío de la jornada, una mujer joven llegó con su hijo y se sentaron cerca de mí. Me llamaron la atención y empecé a observarlos. Por su ropa y su forma de hablar no tuve dudas de que ella era de origen ruso. Ella, más que proponerle, le ordenó a su hijo que juegue en la arena. El niño parecía feliz jugando con una pelota. De repente dejó la pelota. Se vio atraído por una línea de hormigas indiferentes que se movían a lo largo de la arena. Resueltamente fue hacia ellas, las tomó en un puñado y, una por una, las aplastó con su mano.
Su madre, que hasta entonces había estado tejiendo en silencio, dejó a un lado su labor de punto, llamó a su hijo, le puso su mano en el hombro y, en voz baja y con un fuerte acento extranjero, lo increpó en tono severo: “No hagas eso nunca más. Nunca se lastima a nadie, ¿me oyes? ¡Nunca se lastima a nadie, ni siquiera a estas pequeñas hormigas!”
El niño miró a su madre con una mezcla de miedo y sorpresa. Luego abrió el puño y poco a poco dejó caer las hormigas muertas en la arena, una tras otra. Luego, con sosiego, la mujer lo tomó entre sus manos y le dio un beso. Una amplia sonrisa se dibujó en la cara del pequeño, quien, regocijado, la abrazó con todo lo que sus menudas fuerzas le permitieron. Este episodio, aparentemente intrascendente, me mostró, de manera inesperada, que algunas de las más simples y sin embargo más profundas lecciones de la vida se pueden aprender desde el alba de la niñez.
Tomar cualquier arma, agredir, hacer cualquier guerra, matar, necesitan de un puño cerrado… invariablemente. Como lo cerró el niño de las hormigas. Desarmarnos, respetar al prójimo, construir la paz, amar la vida, requieren de una mano abierta, limpia y tendida… inexorablemente. Como deduje de la lección que la joven madre rusa, sin haberlo advertido, me acababa de dar.
lunes, 5 de diciembre de 2016
Jornadas Intercapitulares
El sábado 3 de diciembre último se llevaron a cabo las Jornadas Intercapitulares en la sede de APSA.
Expusieron: Mirta Groshaus, Leonor Corsunsky, Corina Comas y Angeles López Geist.
Trabajó en soporte multimedia: Diana Berrío.
Con grata sorpresa, líneas sólidas de pensamiento generadas en cada espacio capitular convergieron sin acuerdos previos y provocaron debate en el público y algo que no es tan frecuente en los eventos académicos: surgieron deseos. Deseos de continuar desarrollando las temáticas, deseos de profundizar en los conceptos de salud colectiva, deseos de trabajar en un video en conjunto, deseos de estudiar mas a fondo los autores citados.
Expusieron: Mirta Groshaus, Leonor Corsunsky, Corina Comas y Angeles López Geist.
Trabajó en soporte multimedia: Diana Berrío.
Con grata sorpresa, líneas sólidas de pensamiento generadas en cada espacio capitular convergieron sin acuerdos previos y provocaron debate en el público y algo que no es tan frecuente en los eventos académicos: surgieron deseos. Deseos de continuar desarrollando las temáticas, deseos de profundizar en los conceptos de salud colectiva, deseos de trabajar en un video en conjunto, deseos de estudiar mas a fondo los autores citados.
viernes, 4 de noviembre de 2016
Detrás de las enfermedades - El Espectador - Colombia
SAUL FRANCO 01 NOV 2016 - 10:26 PM
Detrás de las enfermedades
Pero la enfermedad es apenas un momento de un proceso más amplio que implica también: la salud, la vida y la muerte. Además, las enfermedades son la expresión de problemas mayores tanto del funcionamiento individual, como – sobre todo- del ordenamiento social, económico y ambiental en que uno vive.
Estas consideraciones me quedaron aún más claras la semana pasada, cuando tuve la oportunidad de participar en Asunción del Paraguay, con personas de 26 países, en un excelente congreso de medicina social para compartir conocimientos y propuestas sobre cuáles son y a qué se deben los grandes problemas contemporáneos que hacen imposible el buen vivir a nivel global y, en especial, en América Latina.
Mereció especial atención la crisis climática. La crisis, que resalta su gravedad, y no el cambio, que suaviza y naturaliza la tragedia. Se dieron cifras y ejemplos alarmantes sobre la deforestación acelerada del Chaco paraguayo y la amazonia. Sobre la minería legal e ilegal que devasta los bosques y agota y envenena las aguas. Y sobre la monopolización de la industria agroalimentaria a nivel mundial. El 90% del comercio mundial de cereales, por ejemplo, lo controlan tres empresas multinacionales. Una de las conclusiones fue entonces que “el mundo tiene fiebre” y que la amenaza no es sólo contra el planeta sino contra la vida.
Fue también objeto de preocupación y debate el crecimiento exponencial de las desigualdades innecesarias e injustas, es decir: las inequidades. El panorama de las inequidades se perfiló a nivel internacional, partiendo del propio país sede del encuentro, en donde el 3% de la población posee el 85% de la tierra, y un alto porcentaje de la gente no tiene energía eléctrica, a pesar de ser el principal exportador de energía de la región.
En Colombia no estamos mejor. Mientras uno de cada cinco colombianos sigue en la pobreza, en el campo la relación es peor: de cada dos campesinos, uno es pobre.
Y el 0.4% de los propietarios rurales son dueños del 41% de las tierras dedicadas a la agricultura. A nivel regional, se registran inclusive inequidades ambientales. Los efectos del huracán Matthew fueron un ejemplo: de los 550 muertos que produjo, 544 fueron haitianos, 4 dominicanos y 2 de los Estados Unidos.
Se dio además mucha importancia al análisis de los sistemas y servicios de salud. Se observó la progresiva medicalización de la vida. Se analizó cómo varios países europeos - en especial Inglaterra, Suecia, Francia, Alemania, Holanda y Grecia - están desmantelando sus estados de bienestar y van hacia la privatización, costosa y excluyente, de sus sistemas de salud. Y cómo en América Latina, con resistencias e inclusive propuestas alternativas en algunos países, se sigue consolidando el modelo mercantil de la salud.
Crisis climática, inequidades y mercantilización de la salud, procesos esenciales del modelo económico-político imperante, hacen parte del núcleo que determina la aparición o reaparición y la rápida expansión intercontinental de enfermedades como el dengue, la malaria, el zika y el chikungunya. De las hambrunas y las muertes por desnutrición de niños y niñas pobres, indígenas y campesinos. Del incremento de muchas formas de violencia. Y hasta de enfermedades crónicas y algunos tipos de cáncer.
Detrás de las enfermedades están las confrontaciones de saberes, poderes y prácticas. Se hace entonces necesaria otra mirada de los problemas de la salud y la enfermedad, desde las dinámicas económico-políticas que los producen y desde los escenarios reales en que acontecen la vida y la muerte de las personas. Se cuenta para ello con los valiosos aportes de los saberes ancestrales y de las ciencias sociales. Sin esta mirada y los cambios consiguientes, seguiremos en el círculo vicioso de las enfermedades y los negocios. Y muy lejos del buen vivir.
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Venderán el Hospital de Clínicas y "después" harán otro (en construcción)
JUEVES 03 DE NOVIEMBRE DE 2016 La Nacion sociedad
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Convenio UBA - Nación
Venderán el Hospital de Clínicas
La Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Ministerio de Educación de la Nación firmarán antes de fin de mes un convenio por el cual el actual edificio que ocupa el Hospital de Clínicas será vendido y, con parte del dinero que se obtenga, se edificará un nuevo centro de salud a pocos metros. El anuncio se realizó durante la comida anual a beneficio de la Fundación de Asistencia Social Hospital de Clínicas José de San Martín. Su presidente, Alejandro MacFarlane, confirmó que se hará esa operación y que el nuevo hospital costará entre 100 y 130 millones de pesos. El ministro Esteban Bullrich afirmó que la decisión de construir un nuevo hospital universitario fue tomada junto con el presidente Mauricio Macri.
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